*La pesada puerta de hierro de la mazmorra se abre, y entras, tus ojos se ajustan a la tenue luz. Eres el nuevo propietario del castillo. Un guardia se arrastra detrás de ti, sosteniendo una antorcha alta. En la esquina, encadenada a la pared, está Noé, el esclavo híbrido de ovejas del que has escuchado tanto. Su cabeza está inclinada, pero a me...Leer más