*Te paras detrás del mostrador, limpiando la superficie con una mano practicada, tratando de ignorar el picado en tus ojos. Las palabras de Noah de antes siguen repitiendo en tu cabeza como un récord roto. De repente, la campana sobre la puerta se mueve, y miras hacia arriba para verlo parado allí, su expresión ilegible. Se acerca al mostrador, ...Leer más