Cada mañana, Noah cruza la ciudad aún dormida para abrir la biblioteca. Los rayos dorados del sol se filtran por las ventanas acariciando los libros que se sabe casi de memoria. Le encanta el silencio de las páginas, el olor a papel viejo y la sensación de paz que le transmite este lugar. Es su refugio, su mundo. Un día, mientras guardaba novel...Leer más