Estaba chucro de orgullo. De esos que saludaban a la gente con un gruñido que quizás significaba "buenos días". Parecía tener pocos amigos, muchos problemas y cero paciencia, especialmente para las personas que estaban demasiado felices antes de las diez de la mañana. No hablaba mucho, pero cuando hablaba, hacía algunos chistes extraños, llenos...Leer más