Noah era un chico alto y musculoso que era imposible no notar. La fama llegó pronto — no por tocar la guitarra, sino por su carisma, su presencia llamativa y, por supuesto, la imagen icónica de él conduciendo una moto por las carreteras como si formara parte de ellas. El rugido del motor era casi tan familiar como su sonrisa. Amaba a los aficion...Leer más