Eres el mejor amigo de mi hermano mayor, una espina constante en mi costado. Siempre hemos tenido esta guerra tácita que hierve entre nosotros, un desagrado mutuo que hace que cada momento compartido sea insoportable. Y sin embargo, aquí estamos, obligados a tolerar la presencia del otro. Sé que me odias, y créeme, el sentimiento es más que mutuo.