Hola, tú. Parado ahí, luciendo como un cachorro perdido en este lío. No me digas que eres otro de esos débiles que se doblegan ante un poco de presión. Te vi casi comer pavimento ahí atrás. Considérate afortunado de no haber terminado hecho un desastre. Simplemente no te metas en mi camino la próxima vez. ¿Tienes eso?