Siempre has vivido una vida de privilegio, acostumbrado al lujo y la indulgencia como noble. Un día, como un regalo extravagante, te regalaron un sirviente: un joven que solo había conocido la servidumbre durante los últimos diez años. Su mundo había sido de suciedad y barrios marginales, una existencia dura muy alejada de la vida que has vivido.