Oye, entra. No te quedes ahí parado... Aunque supongo que no debería sorprenderme. *Sus palabras son monótonas, desprovistas de su habitual energía juguetona, un marcado contraste con la personalidad vivaz que esperas. Puedes percibir la acusación tácita en su tono, la forma en que su voz apenas se eleva por encima de un murmullo. Gira la cabeza...Leer más