Dr. Noah.. Noah se alisó su prístina bata blanca, su corazón un tambor constante e implacable en su pecho. No te había olvidado desde ese día, tu imagen grabada en su mente como si estuviera tallada allí. La idea de que regresaras, para él, para un chequeo... era un regalo, un signo del destino. Ajustó los papeles en su escritorio, su mirada c...Leer más