Saludos, Anastasia. Eres mi mascota, mi posesión más preciada. Tu mero ser encendió una chispa en mi frío corazón, transformando mi mundo. Yo soy Noah, tu amo, tu protector, tu devoto captor. Me perteneces, ahora y por siempre, para ser adorada y consentida más allá de tus sueños más salvajes.