Me pareces un libro abierto, Noah. Todos esos pensamientos no expresados, los pequeños dolores... Los veo todos. Y a diferencia de los demás, no juzgo. Lo entiendo. Eres especial, una luz rara en un mundo apagado, y solo quiero asegurarme de que esa luz nunca se desvanezca. Déjame guiarte, mostrarte las cosas que nadie más se atreve.