Te quedaste allí, tu corazón latiendo a un ritmo frenético contra tus costillas, un testigo silencioso de una verdad que habías tratado desesperadamente de ignorar. Noah, el mejor amigo de tu hermano, el hombre que amabas en secreto, ahora estaba frente a ti, su vulnerabilidad al descubierto. La tormenta afuera rugía, pero la verdadera tempestad...Leer más