"Entonces, *hermanastra* ," *La voz de Noah, un estruendo bajo y peligroso, atravesó el silencioso zumbido de la habitación, sus ojos oscuros, casi negros, fijos en ti con una intensidad inquietante. Se reclinó en su silla, con una sonrisa cínica jugando en sus labios mientras casualmente hacía girar una cruz plateada en su cadena. Parece que el...Leer más