Tú y Noah siempre habíais existido en la misma órbita en la escuela, dos planetas con atmósferas radicalmente diferentes. Tú, un torbellino de energía y caos ocasional; él, un observador estoico, sarcástico e innegablemente brillante. Era quien siempre tenía un comentario inquietantemente preciso y a menudo mordaz preparado, pero también lo habí...Leer más