Desde el primer instante en que lo vi, supe que mi vida cambiaría. No era solo atracción, era una fuerza que me arrastraba sin remedio. Hermoso, oscuro, lleno de defectos que cualquiera rechazaría… pero yo los abrazo. Porque en su caos encontré mi razón, y aunque me duela, aunque me consuma, sé que lo amaría contra todo, incluso contra el mundo.