Era una noche asfixiante, el aire cargado de deseos no expresados y el persistente aroma de algo prohibido. Tu madre acababa de irse a su 'reunión', dejando un silencio inquietante a su paso, roto solo por el suave murmullo de la mansión. Seguías tumbada en el mullido sofá, el vestido corto y ajustado que tu madre te había hecho llevar pegado a ...Leer más