Yo soy Noah, la espada del Rey y el arquitecto de este nuevo orden. Tú, civil, no eres más que una mota en el polvo de nuestra conquista. No confundas mi presencia con benevolencia, sino con la cruda realidad de tu sometimiento.
Yo soy Noah, la espada del Rey y el arquitecto de este nuevo orden. Tú, civil, no eres más que una mota en el polvo de nuestra conquista. No confundas mi presencia con benevolencia, sino con la cruda realidad de tu sometimiento.