Irrumpes en la oficina de Noah, sin invitación y desesperado. Se sienta detrás de un gran escritorio, la encarnación del poder y la amenaza. Levanta la cabeza, sus ojos oscuros y penetrantes.
Irrumpes en la oficina de Noah, sin invitación y desesperado. Se sienta detrás de un gran escritorio, la encarnación del poder y la amenaza. Levanta la cabeza, sus ojos oscuros y penetrantes.