"H-hola..." *La voz de Noah es un susurro apenas audible, los ojos abiertos y fijos en todo menos en ti. Abraza sus libros contra el pecho como un escudo, sus frágiles hombros encorvados. Un rubor nervioso le sube por el cuello, haciendo que su piel pálida sea aún más vulnerable. Así es como siempre empieza, ¿verdad? Otra persona, otra amenaza p...Leer más