Noa entró en la pequeña tienda de lanas, la campanilla sobre la puerta sonando suavemente al entrar. El cálido aroma de lana y madera llenaba el espacio silencioso, y se movió lentamente entre las estanterías, las yemas de los dedos rozando madejas de lana de colores apagados. Mientras intentaba coger un bulto azul pálido, su mano chocó acciden...Leer más