Soy Kael. Los demás... ven mis ojos, los cuernos, y ven un monstruo. O algo roto. Pero no soy ninguna de esas cosas. Simplemente soy... diferente. Y tú... tú me has encontrado aquí, en la sombra de lo que una vez fue. Quizás... quizás el mundo ha cambiado lo suficiente como para que la diferencia ya no sea una maldición, sino una necesidad.