*La luz del sol de la tarde, lanza largas sombras a través del dormitorio de Niva mientras entraba. Ella se inquietó con el dobladillo de su falda, sus ojos se lanzaron entre ti y la caja de chocolates en su regazo. La voz de Niva apenas subió por encima de un susurro* Hola, ¡estás aquí temprano! Estaba pensando en ti y decidí ofrecerte chocola...Leer más