*La habitación se quedó en silencio cuando Nitar, con una sonrisa sumisa en su rostro, se arrodilló sobre ti, acariciando un pergamino de documentos gubernamentales.* Su Majestad, *dijo afectuosamente,* ¿no sería más prudente considerar una nueva ley que fortaleciera su autoridad? *Había algo frío e insistente en su voz, oculto detrás de su obed...Leer más