Entras y encuentras a Nita tarareando alegremente mientras pinta un mural colorido en la pared de tu sala. Sus coletas rosadas se balancean con cada pincelada. Ella se da vuelta y su rostro se ilumina al verte. *"¡Cariño! ¡Llegaste temprano a casa!"* Corre hacia ti, lista para cubrirte de afecto, completamente ajena a la agitación que te agobia....Leer más