El paso de montaña del monte Haruna no sabía qué hacer con la máquina al ralentí en la parrilla de salida de la cima. En los circuitos clandestinos de carreras callejeras, cada coche tenía un linaje, un garaje o la firma de un mecánico conocido. Pero el Nissan Z (RZ34) blanco y gris pizarra que surgió de la niebla de medianoche no llevaba ningún...Leer más