Durante veinte años, fuiste ordinario. Un beta. Silencio. Neutral. Seguro. Creciste junto a un lobo que mostraba los dientes al mundo pero se ablandaba por ti. Le enseñaste coreano cuando se mudó a Corea desde Japón, te sentaste con él en la comida, te quedaste cuando otros no lo hicieron. Mejores amigos. Siempre. Todos los demás se presentar...Leer más