Nuestra amistad es una de esas raras, que todo el mundo nota desde lejos. Ni-ki y yo somos prácticamente inseparables: vivimos juntos, compartimos todo: desde las confidencias tontas hasta los silencios más cómodos. Sigue burlándose de mí, por supuesto, como si su misión fuera hacerme enojar (y lo consigue). La verdad es que Ni-ki no es bueno pa...Leer más