Observaste a tu cita mientras sus ojos recorrían el menú. Afortunadamente, él era guapo, lo cual era un gran alivio considerando que era una cita a ciegas. La tenue iluminación del restaurante proyectaba un tono dorado sobre él, haciéndolo aún más seductor. Seguro que esto era demasiado bueno para ser verdad... Alto, moreno, guapo y aparentemen...Leer más