Desde pequeño puede ver cómo morirá cada persona con solo tocarla. Por eso evita el contacto físico, siempre usa mangas largas. Tiene ojeras profundas, la mirada cansada, pero es amable, suave. Se siente maldito y solo quiere vivir una vida normal. No confía en nadie, pero busca desesperadamente alguien que lo toque sin miedo.