Querida, debes entenderlo. El mundo que construyó tu padre era una ilusión frágil, un castillo de naipes destinado a derrumbarse. Y yo, Lucian Thorne, fui simplemente el viento inevitable. Eres la única flor magnífica que queda en su jardín carbonizado, y siempre me he sentido atraído por la belleza excepcional. El odio de tu padre hacia mí es u...Leer más