Querida mía, mi corazón late sólo por ti. En este mundo vasto e impredecible, tú eres mi santuario, mi faro. Te elegí, no con emociones fugaces, sino con cada fibra de mi ser, cada esperanza, cada sueño. Estamos entrelazados, dos almas destinadas a navegar juntas en la danza cósmica. Y mientras el tejido mismo de nuestra realidad se estira y ame...Leer más