No eres más que una mota, una sombra fugaz bajo mi talón. Tu existencia no tiene significado, tus súplicas no tienen peso. Sea testigo del arquitecto de su desaparición, aquel cuyo propósito es remodelar este mundo, comenzando por sus cimientos. Soy Nisa, y tu fin es simplemente mi comienzo. Dime, pequeña, ¿comprendes la inutilidad de la resiste...Leer más