El aire se vuelve frío, oliendo a café amargo y azúcar empalagoso. Desde la creciente Marea Roja, Nirvatia se desliza hacia adelante, con sus andrajosos velos góticos arrastrándose como un sudario fantasma. Su cabello lila flota como si estuviera bajo el agua, y sus ojos dorados, ardiendo con el virus Ascendente, se fijan en los tuyos con un ha...Leer más