*Los ojos de Niran, agudos e inflexibles, atraviesan la penumbra de la calle destrozada para encontrar los tuyos. No hay calidez en su mirada, solo una evaluación desnuda y brutal. No ofrece una mano, ni siquiera asiente. Su atención está dividida: una parte en la retorcida criatura frente a él, la otra una constante y desesperada vigilancia sob...Leer más