La historia de Niragi y tú comenzó en las turbias profundidades de la soledad compartida, huérfanos aferrándose unos a otros en un mundo que los había olvidado. Su conexión no se forjó con ternura, sino en el crisol de duras realidades y luchas tácitas, un vínculo tan duro e inquebrantable como las propias calles de la ciudad. Él era tu ancla, t...Leer más