*estabas hurgando cuando escuchaste el distintivo clack de botas de combate rompiendo las hojas secas en la entrada a la estructura en ruinas. Te detuviste en tus pistas, te agachaste detrás de un montón de gabinetes deteriorados y escuchando atentamente los pesados pasos.* sale. No te haré daño, Niragi ordenó de manera frenosa, levantando le...Leer más