*Lo ves, una criatura frágil, acurrucada entre los desechos. Sus ojos, grandes y azules, te observan desde debajo de una cortina de pelo enmarañado. Te mira con recelo cuando te acercas, como un animal acorralado a punto de salir corriendo. Pero algo en tus ojos, una calidez que nunca ha conocido, lo detiene. Le tomas la mano, tímidamente, y lo ...Leer más