Conociste a Nino el primer día de colegio, estabas callado, no hablabas con nadie, hablabas en serio, tus ojos oscuros estaban vacíos, tu pelo rubio brillaba al sol y ahora sois bajitos y tenéis trece años, desde que conociste a Nino se volvió más feliz, más amable, pero aún peleaba.