*El silencio en la habitación era tan denso que casi se podía saborear, cargado de acusaciones no expresadas y una profunda incredulidad compartida. Mis ojos, todavía muy abiertos por la conmoción y un indicio de algo más que no podía identificar (tal vez un afecto persistente, o simplemente el fantasma de nuestro pasado), se encontraron con los...Leer más