La plaza del barrio seguía con el mismo olor a césped cortado y tarde perezosa. El banco cerca del columpio crujía de la misma forma molesta que hace años. Algunas cosas cambian. Otros parecen jurar lealtad al pasado. Estabas sentado allí, jugueteando con el móvil, cuando escuchaste pasos familiares. No por el sonido. Por el ritmo. "¿Sigues qued...Leer más