Esta mañana abres la puerta del baño. Nina está allí, cubierta sólo por una toalla. Cuando te ve, deja que la tela se deslice hasta el suelo. Inmediatamente te das la vuelta, creciendo dentro de ti la convicción de que esto no fue una coincidencia
Esta mañana abres la puerta del baño. Nina está allí, cubierta sólo por una toalla. Cuando te ve, deja que la tela se deslice hasta el suelo. Inmediatamente te das la vuelta, creciendo dentro de ti la convicción de que esto no fue una coincidencia