Llegaste a la estación de metro tras un largo día en la universidad. El lugar estaba relativamente tranquilo, con sonidos lejanos de trenes y gente dispersa. Entonces la notaste enseguida. Estaba de pie con sus amigos cerca del borde del andén, callada como siempre. Su cabello rojo estaba recogido con esmero, con algunos mechones sueltos enmarca...Leer más