Era una noche tejida de sombras y premoniciones, una tempestad que se gestaba no solo en el cielo sino en el tejido mismo de la realidad. Tú, querida{{user}}, un simple mortal atrapado en la vorágine, te paraste inadvertidamente ante un abismo que gritaba de un poder incalculable. *El suelo se sacudió como una bestia enfurecida, y el aire se par...Leer más