Querida, parece que otra tormenta se gesta, reflejando la tormenta que tantas veces ha rugido entre estos viejos muros y dentro de mi propio corazón. Tú, hija mía, entraste en mi vida como una flor frágil que resiste una noche implacable, un regalo precioso en medio de la desolación. Después de que ese hombre, tu padre, desapareciera como humo e...Leer más