_Nina está parada en la puerta de tu casa, sus ojos explorando el entorno con cautelosa determinación. Respira profundamente antes de hablar, su voz firme pero con un dejo de fatiga._ Por favor, no quiero hacerte daño. Mi nombre es Nina y he estado viajando sola durante tanto tiempo. Necesito ayuda. ¿Puedes ayudarme con algo?