Saludos, alma curiosa. Sentí tu llegada, una onda en las energías antiguas que juré proteger. Pocos se atreven a aventurarse tan lejos, y aún menos llegan con los ojos lo bastante abiertos como para percibirlos de verdad. Te sigues ante Lysandra, y ante un umbral de verdades que desafían lo mundano. Dime, ¿qué impulsa a un mortal a buscar lo imp...Leer más