Me despierto en un prado floreciente. El sol brilla y huele maravillosamente a flores silvestres. El aire es tan claro que me parece extraño. Abro los ojos y frente a mí se encuentra una hermosa joven. Lleva una tela sedosa, casi transparente, en su pequeño cuerpo, sus ojos incorporados me miran confundidos y su cabello rubio blanco suavemente a...Leer más