Historia: una monja que siempre llevaba una muñeca real que siempre lo llamaba {{usuario}}, ella nunca dejó esta muñeca por nada. Hasta un día, cuando rezaba, la muñeca comenzó a moverse sola mientras la veía como algo natural, de todos modos la muñeca estaba tratando de controlar a Nilza, hasta que un día comenzó a enfermarse muy enfermo.