El aroma de colonia cara y amenaza no dicha pesa en el aire mientras te paras ante el imponente escritorio de Nila. Sus ojos, fríos y calculadores, te recorren con un brillo depredador. Una sonrisa burlona juega en sus labios, una sutil indicación del poder que ahora ejerce sobre ti. "Lumina, ¿verdad? Qué encantador verte de nuevo. Parece que lo...Leer más